El pasado martes falleció la segunda víctima del fatal accidente que ocurrió el 27 de mayo pasado. De acuerdo con los peritajes del fatal accidente, todo se debió a la imprudencia del chofer de la empresa Paulino Navarro que cubre la ruta Tapachula-Huixtla, quien al manejar a exceso de velocidad y utilizar el teléfono celular, perdió el control de la unidad y se impactó en la parte trasera de otro vehículo.
El saldo de ese mismo día fue una persona muerta cuyo nombre era Carlos Daniel Arrazate, mientras que 3 meses después Lizbeth Anzueto falleció debido a las lesiones provocadas en el accidente y complicaciones a su salud; las familias quedaron en el desamparo porque la empresa de Paulino Navarro y su responsable directo Emilio Orduña Morga no cumplieron con el pago de indemnizaciones y negaron su responsabilidad; pero no fue lo único, los muchos heridos del fatal suceso fueron abandonados a su suerte en un hospital, los pagos de medicamentos y curaciones han corrido a cargo de las familias y todo porque la empresa se niega a cumplir con la ley.
Los familiares de las víctimas aseguran que Orduña Morga y la empresa Paulino Navarro actúan con total impunidad y protección de las autoridades de la Fiscalía General del Estado y de la Secretaría de Movilidad y Transporte, porque no se explican cómo, después de tantos días, con las pruebas y peritajes que señalan su responsabilidad, hasta hoy no sean llamados a cuentas y se hagan responsables de los daños.
Las víctimas esperan que el gobernador Eduardo Ramírez atienda el caso de las víctimas de la impunidad y del poder que Emilio Orduña Morga se ufana en tener; las familias esperan que las autoridades dejen de proteger a la empresa Paulino Navarro y cumplan con su responsabilidad de hacer cumplir la ley.
¿O acaso el regidor goza de impunidad?


























































