La madrugada de este jueves, Nazaret Cortés Velasco, presidenta del comisariado, fue asesinada en una emboscada mientras regresaba de una fiesta patronal. En el ataque, su hija resultó herida.
El hecho ha generado indignación en la comunidad, no solo por la pérdida de una representante social, sino por el contexto en el que ocurre. Apenas hace una semana, Nazaret había participado en la grabación de un video donde explicaba el trabajo comunitario para la protección de la flora y fauna en la región.
Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca informó únicamente sobre la atracción del caso, sin dar a conocer líneas de investigación ni reportar personas detenidas.
Habitantes de San Pedro Totolápam han alzado la voz para exigir justicia y el esclarecimiento de los hechos, mientras señalan la falta de condiciones de seguridad en la entidad.
El crimen también vuelve a poner en evidencia la situación de violencia que persiste en Oaxaca, donde los asesinatos continúan registrándose de manera constante y, en muchos casos, sin resultados en las investigaciones.
A esto se suma el silencio de las autoridades estatales, que hasta ahora no han emitido una postura pública sobre el caso.
El asesinato de Nazaret Cortés Velasco se suma a una lista de hechos violentos que mantienen en alerta a la población, en medio de cuestionamientos sobre la efectividad de las estrategias de seguridad en el Estado.

























































