
El mercado automotriz en México está viviendo algo nunca antes visto: una creciente introducción de vehículos provenientes de China. Estos modelos ya representan 23% del total de todos los vehículos importados en lo que va del año. Pero México no está enviando vehículos a Asia en la misma proporción y eso ya está ocasionando algunos cuellos de botella.
Mientras que en el mercado local se han vendido 136,019 automóviles producidos en el gigante asiático, los vehículos ensamblados en México no tienen un papel importante en el mercado chino, pues solamente se han enviado 3,685 unidades.
Otros mercados, como India, Tailandia e Indonesia, se están posicionando como plataformas de producción relevantes, y en el último año se ubicaron entre los 10 principales proveedores de vehículos para México.
Esta tendencia ha saturado los puertos del Pacífico, principalmente el de Lázaro Cárdenas, y ha generado cuellos de botella para la internación de los vehículos, que tardan hasta 25 días en llegar a los concesionarios.
Suzuki, por ejemplo, importa prácticamente todos sus modelos desde sus plantas en Tailandia, Indonesia, India y Japón. Gerardo Macías, gerente de ventas de Suzuki, dijo que la producción de vehículos en el continente asiático ha mejorado, pero los cuellos de botella en el puerto de Lázaro Cárdenas retrasan su llegada a los concesionarios.
Entre las marcas que que han impulsado la importación de modelos provenientes de China están MG Motor, propiedad de la china Saic, así como Motornation y JAC. También General Motors, Stellantis y Ford han empezado a importar modelos de ese país.




