Avistan a un puercospin tropical en área verde de la FMVZ UNACH

Las ciudades y los centros urbanos avanzan a un ritmo acelerado, fragmentando los hábitats naturales y desplazando a las especies nativas. Por ello, cuando la naturaleza se abre paso en un entorno controlado y académico, el hecho trasciende la mera anécdota y se convierte en un dato ecológico de gran valor. Esto es precisamente lo que ocurrió en las instalaciones de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ), Campus II, con el avistamiento de un ejemplar de Coendou mexicanus, conocido popularmente como el puercoespín tropical o de cola prensil.
Encontrar un mamífero de estas características dentro de la máxima casa de estudios de Chiapas no es una coincidencia azarosa; es un de gran impacto indicador biológico que nos habla de la salud ambiental de la zona, de la resiliencia de la fauna y del rol que juegan las universidades como “islas de refugio” en la conservación.
Según la least concern (LC) IUCN Red List esta especie en México ha sido catalogada en la NOM-059 como amenazada, por la pérdida de su habitat y las dificiles condiciones de su desarrollo y reproducción natural, así como la persecución que ha sido objeto, los puercoespín tropicales se encuentran, si todavía no en peligro de extinción, es dificil encontrarlo en su hábitat natural. A pesar de no ser comestible, los seres humanos suelen relacionarlo con especies dañinas, miedo e ignorancia lo han llevado a ser un animal huraño y apocado ante la presencia humana.
¿Qué nos dice su presencia en la Facultad de Veterinaria?
El avistamiento de fauna silvestre dentro de un campus universitario especializado en medicina veterinaria y zootecnia tiene tres lecturas científicas, académicas y sociales muy claras:
- Reservas universitarias y conectividad ecológica
Tal como señala el Jenner Rodas, director de la institución, la facultad cuenta deliberadamente con un área verde conservada que funciona como un microhábitat seguro. Este espacio no solo actúa como un pulmón para la comunidad, sino que permite de forma directa la supervivencia, alimentación y el libre desplazamiento de estas especies en medio de las zonas urbanizadas de Tuxtla Gutiérrez. - Producción agropecuaria compatible con la biodiversidad
Uno de los mensajes esenciales de este avistamiento es que la producción y la protección ambiental pueden coexistir. De acuerdo con el director Jenner Rodas, en la Facultad se promueve y se enseña de manera activa a las nuevas generaciones que la labor agropecuaria y zootecnista es de gran impacto y perfectamente compatible con la conservación de los hábitats y el respeto a las especies nativas. El reto actual de la academia es diseñar sistemas productivos sustentables que convivan en armonía con la naturaleza. - Un laboratorio vivo para la coexistencia responsable
Que este ejemplar haya sido observado sin perturbaciones refleja la madurez de la comunidad universitaria. Encontrar fauna silvestre en entornos urbanos suele desencadenar escenarios de conflicto por miedo o desconocimiento. El hecho de que ocurra en la FMVZ ofrece una oportunidad importante para predicar con el ejemplo, fomentando el respeto, la observación no invasiva y la coexistencia responsable.
El llamado de la naturaleza
El paso del Coendou mexicanus por la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia es un recordatorio sutil pero firme: la selva original de nuestra región no ha desaparecido del todo; late silenciosa entre las ramas de nuestros árboles universitarios.
Este avistamiento nos compromete, como comunidad científica y académica, a seguir promoviendo la investigación de nuestra fauna, a cuidar la infraestructura verde y a recordar que la ciencia del bienestar animal incluye, de manera prioritaria, el respeto por la vida silvestre que comparte el territorio con nosotros.




