Una tragedia sacudió a la provincia de Mukdahan, Tailandia, donde un niño de 11 años presuntamente tomó sin permiso la camioneta de sus padres y embistió a una procesión de 35 monjes budistas y cinco fieles que realizaban una peregrinación de más de 200 kilómetros.
El accidente dejó un saldo de ocho monjes fallecidos —cinco murieron en el lugar y tres más en el hospital—, además de 14 personas lesionadas, de las cuales cuatro permanecen en estado crítico.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el menor perdió el control del vehículo antes de impactar contra el grupo de religiosos, quienes caminaban descalzos por la carretera. El niño quedó bajo custodia de las autoridades y será interrogado con la intervención de personal especializado en menores, mientras también se investiga la posible responsabilidad de sus padres por permitir el acceso al vehículo.

























































