Vivir en la Medianía y los excesos del secretario “Del Pueblo”.

Las decenas de Medallas, Condecoraciones, Pines y Grados que le llenan casi por completo el uniforme, fueron las primeras imágenes que llamaron la atención de los chiapanecos a su llegada desde Zacatecas de Óscar Alberto Aparicio Avendaño, primero como secretario de seguridad pública, mismo cargo que ocupó con David Monreal en donde dicho sea de paso, también creó la Fuerza de Reacción Inmediata de Zacatecas (FRIZ), mismo grupo y esquema que luego trajo a Chiapas.
Su currículum es impresionante y la entidad bañada en violencia desde hace 6 años no era desconocida para Aparicio Avendaño, ya había trabajado como comandante de la policía ministerial de la PGJ en la Unidad de Operaciones especiales de 2007 a 2009, conoce muy bien el terreno en donde pisa; pero, no fue su impresionante carrera lo que destacó por lo menos hasta ahora del secretario del pueblo, los miles de habitantes comenzaron a saber de él por su vestimenta, sombreros de ala ancha, cascos revestidos de kevlar, muy al estilo de los videojuegos, que ni en la mente de la corriente morenista de vivir o actuar en la medianía existen, y lo más reciente, sus paseos en bicicletas de miles de pesos. Y sí, me dirán, el secretario se debe cuidar, sin lugar a dudas, los funcionarios enfrentan grandes retos, corren grandes peligros; justo los mismos peligros que miles de habitantes de Chiapas corren todos los días, para quienes el olor a plomo, el ruido de las balas y las imágenes de la destrucción, la violencia aún están muy frescas en sus memorias.
No se trata de convertir a Chiapas en el nuevo centro de juegos o entretenimiento hostil, Chiapas no necesita un Rock Star Policial, los habitantes no esperan a un Sheriff salvador de las masas; están hartos de los excesos de policías corruptos y prepotentes, de esos que abusan del poder, que lejos de usar las tácticas aprendidas, los 50 cursos policiales como los del secretario, se muestran y actúan como miembros de un grupo criminal.
En Zacatecas los miembros de la Fuerza de Reacción Inmediata (FRIZ) han sido acusados en más de una veintena de ocasiones de abusos de poder, excesos en el uso de la fuerza, de corrupción, de vínculos con el crimen organizado; esperemos que en Chiapas la historia no se repita.




