Esta medida se tomó como un sacrificio humanitario, ya que tras el paso de fuertes incendios, cientos de koalas sobrevivieron con heridas muy graves, quemaduras, deshidratación o inanición…
Debido a que el terreno es de muy difícil acceso, el gobierno optó por usar helicópteros con francotiradores que ubicaban a los koalas desde el cielo y acababan rápido con ellos.
Algunas organizaciones aceptaron la medida para evitar sufrimiento, mientras que otras aseguraron que no se puede saber realmente el estado de un koala desde un helicóptero.


























































